Sociedad
06-06-2009 14:03
Acn Press. Rabat
Musulmanes en Canarias en una imagen de archivo. / Azzahr.blogspot
“Están juzgando a la comunidad musulmana sin una base real”. Al otro lado del teléfono habla un enfadado Tijani El Bouji. Este marroquí, residente en Gran Canaria desde hace años, fue imán de la Mezquita Islámica de Vecindario hasta 2007, “cuando me reemplazó un egipcio”.
Tijani responde así a las informaciones publicadas en los últimos días sobre la “Operación Layla”, que dio como resultado el desmantelamiento de una red organizada en Vecindario de tráfico de hachís. La droga era introducida desde Marruecos a Gran Canaria y según un responsable policial los beneficios se destinaban a financiar una célula islamista radical en el reino alauí. La banda estaba formada por 31 personas, detenidas en 2007, entre las que figuraban españoles y marroquíes.
El Bouji asegura que todas las mezquitas de Vecindario, “sólo hay dos oficiales”, siguen el rito suni maliki (implantado en Marruecos), alejado de todo radicalismo y de otras corrientes como el rito suni wahabi, más rigorista y el dominante en Arabia Saudí. O del chiita, de inspiración iraní, contra el que lucha Marruecos para evitar su expansión en el reino alauí.
El Bouji dice que en las informaciones de la Policía, “en lo que se ha publicado al menos en prensa”, hay errores. “En Vecindario no hay cuatro mezquitas, hay dos que son oficiales y un local donde se reúnen los subsaharianos musulmanes para poder seguir sus prácticas; la cuarta si existe yo no la conozco”.
El Bouji asegura que todas las mezquitas de Vecindario, “sólo hay dos oficiales”, siguen el rito sunni maliki (mayoritario en el Magreb), alejado de todo radicalismo y de otras corrientes como el rito sunni wahabi, más rigorista y dominante en Arabia Saudí; asumido por los talibanes o los grupos cercanos a Al Qaeda. O del chiita, de inspiración iraní; contra el que lucha Marruecos para evitar su expansión en el reino alauí y cuya rama radical se guía por la ley santa o Sharia.
Según publicaba la prensa canaria, un inspector del Grupo de Respuesta Especializada contra el Crimen Organizado (Greco) habría señalado en el juicio contra los traficantes que éstos habrían financiado dicha mezquita –“de corrientes radicales”-, y dirigida “por un imán especialmente radical venido de Marruecos”.
Miedo y rechazo
Ahora, la Federación Islámica, según El Bouji, estudia si tomar cartas en el asunto, “porque nos han hecho mucho daño con todas estas informaciones”. El que fuera imán en Vecindario dice que muchos vecinos se han puesto de su lado, “pero hay otros que se comportan con nosotros de manera diferente; se ha generado algo de miedo y rechazo”.
Tras las informaciones publicadas al respecto, la Policía emitía esta semana un comunicado en el que se aclaraba que los miembros de la red habían sido detenidos e imputados “únicamente” por tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Y que “en ningún momento ha podido demostrarse su participación en cualquier otro tipo de actividad delictiva”.
Los beneficios obtenidos de sus negocios sí que se enviaban a Marruecos, a través de transferencias justificadas a través de diversos establecimientos comerciales; pero no se pudo comprobar dónde era invertido posteriormente.
Aún así, El Bouji se rebela contra todo este asunto. “Lo único que buscamos es integrarnos en esta sociedad, que se nos abran puertas a través del diálogo, y con lo que nos encontramos es con conflictos que no creamos nosotros”.